CARMELO Y ESTEBAN, son dos toreros mexicanos que, entrelazaron sin saberlo, sus trágicas historias.
Esteban García, nacido en Nonoalco, Cd. de México, en 1905, de una familia humilde, inmersa en el medio taurino. Carmelo Pérez, de Texcoco, nacido en 1908, que se inicio en el toreo en el rastro de Tacubaya, y le apodaban “El Loco”, por valiente y arrogante y por su florido vocabulario. Debuta de novillero en 1927, toreando en Mixcoac, luego por Michoacán, Veracruz y Puebla, en donde destaca tanto que le otorgan la alternativa, que de inmediato renuncio buscando consolidarse en plazas de importancia; a inicio de 1929, torea por primera vez, con Esteban García, en la feria de Aguascalientes. Esteban García, era un joven serio, sencillo, torero de oficio y entrega y para entonces, un triunfador.
Se llega la temporada de 1929, en la Plaza El Toreo de la Condesa en la Cd de México, y se anuncia en la cuarta temporada a, Carmelo Pérez, “El Novillero que Asusta”, por su valor, alternando con Jesús Solórzano y Alberto Balderas, con toros d Ajulipan, Carmelo en su debut, decepciono y con el cierra plaza, cuando la afición abroncando al torero abandonaba la plaza, algo paso, que Carmelo, se puso a torear, estrujando al publico, que al terminar lo levanta en hombros, para llevarlo hasta a prensa, de ahí cuatro novilladas, con triunfos delirantes, una cornada de consideración detiene su continuidad, y dejar paso a la presentación en el Toreo de la Condesa, a Esteban García, que no dio tregua, triunfando con oreja y rabo, tarde tras tarde, la expectación era grande, y se anuncia una serie de tres novilladas en mano a mano, Esteban y Carmelo, y disputándose un premio de un anillo de diamante- Esteban mostro el oficio y Carmelo el drama, que fue cornado en la primera y tercera tarde, esteban demostró torería lidiando en dos ocasiones todo un encierro, sin embargo lo realizado por Carmelo, fue estrujante, que al final le otorgaron el reconocimiento y el premio.
La empresa del Toreo de la Condesa, anuncia en su temporada 1929-1930, la alternativa de Carmelo Pérez.
Y el 3 de noviembre de 1929, mientras Esteban García, agonizaba por motivos de una fuerte cornada, recibida en novillada nocturna de el día de muerto, en Morelia, Carmelo se doctoraba en el Toreo, de manos de Joaquín Rodríguez “Cagancho”, y en su segundo “Madrileño” de Piedras Negras, realiza una dramática faena, 16 muletazos sin moverse, se alza con un gran triunfo. Repite, para el 17 de noviembre de 1929, con toros de San Diego de los Padres, y ahí el toro “Michin”, cinco cornadas una de ellas mortal en los pulmones, el torero moría, los días pasaron en gravedad, la fortaleza y el carácter de Carmelo, lo mantienen, larga convalecencia, 180 días en el hospital, -el 11 de enero de 1931, en el Toreo de la Condesa, con una fistula en el pulmón, reaparece Carmelo Pérez.
La historia trágica, no queda en eso.
martes, 25 de mayo de 2010
viernes, 7 de mayo de 2010
ARTICULO "GARZA GARCIA" 6 JULIO 1909.
Transcribimos integro el artículo titulado “En Garza García” y firmado por “Quico”. De este ejemplar de el día 6 de julio de 1909.
La tercera corrida de feria se verifico en esta villa el día de San Pedro. La tal corrida resulto muy “mala” y aburrida, saliendo descontento todo el público, especialmente los excursionistas de Monterrey, que pasamos molestias sin cuento para dejarnos tomar el pelo una vez mas por el vivo empresario. ¡Vaya unos novillos feos, flacos y mansos nos largo! Naturalmente que es imposible pedir reses de media casta siquiera en un pueblo como este, pero de eso a abusar descaradamente soltando bueyes de carreta, hay una diferencia enorme. La gente encargada de lidiar los toros, bien modesta por cierto, nada pudo hacer con semejantes animales, por lo cual no censuramos la labor de los banderilleros que fue mala en general. Solo aplaudimos la habilidad de Mantecón al poner un par al novillo que le ganaba terreno y que desde que inicio el viaje Emeterio, se le puso por delante. El joven Rodríguez, asi como “Valentín” con el modo sui generis que tiene de banderillear, casi abrazándose a los toros y el gallardo “Curro” con su terno verde y negro nada de provecho hicieron. Los picadores…muertos de risa, especialmente “Berrinches”, que tuvo no tuvo que hacer berrinche alguno con aquellos esqueletos cornudos. “Conejo” también se fue de rositas, recibiendo solamente un tumbo que le propino una de las liebres lidiadas. Fidel Díaz mato a su primero que se colaba por el lado izquierdo, de una estocada tendida y delanterilla, entrando bien, y un descabello al cuarto intento. La faena fue desacertada y muy sosa. A su segundo que tenía los pitones tan afilados como plátano guineo, y que llego en aceptables condiciones a sus manos, lo toreo desde cerca y con valentía, luciéndose en algunos pases y lo mato de un pinchazo en el lomo, quedándose el novillo, un bajonazo y media estocada buena, un poquitín tendida. Siempre que entro a herir sin jonjana y oyó por ello justos aplausos. A este lo banderilleo con medio par bueno, al cambio y uno abierto y desigual al cuarteo después de haber cambiado sin clavar, con valentía y deseos.
La entrada fue mucho mayor de la que merece la empresa y la tarde buena. Pocos minutos después de terminar la corrida se soltó un agucerito que se encargo de refrescar a los emberrinchados excursionistas ¡Si solamente le hubiera tocado a Paco Olvera!
Quico
La tercera corrida de feria se verifico en esta villa el día de San Pedro. La tal corrida resulto muy “mala” y aburrida, saliendo descontento todo el público, especialmente los excursionistas de Monterrey, que pasamos molestias sin cuento para dejarnos tomar el pelo una vez mas por el vivo empresario. ¡Vaya unos novillos feos, flacos y mansos nos largo! Naturalmente que es imposible pedir reses de media casta siquiera en un pueblo como este, pero de eso a abusar descaradamente soltando bueyes de carreta, hay una diferencia enorme. La gente encargada de lidiar los toros, bien modesta por cierto, nada pudo hacer con semejantes animales, por lo cual no censuramos la labor de los banderilleros que fue mala en general. Solo aplaudimos la habilidad de Mantecón al poner un par al novillo que le ganaba terreno y que desde que inicio el viaje Emeterio, se le puso por delante. El joven Rodríguez, asi como “Valentín” con el modo sui generis que tiene de banderillear, casi abrazándose a los toros y el gallardo “Curro” con su terno verde y negro nada de provecho hicieron. Los picadores…muertos de risa, especialmente “Berrinches”, que tuvo no tuvo que hacer berrinche alguno con aquellos esqueletos cornudos. “Conejo” también se fue de rositas, recibiendo solamente un tumbo que le propino una de las liebres lidiadas. Fidel Díaz mato a su primero que se colaba por el lado izquierdo, de una estocada tendida y delanterilla, entrando bien, y un descabello al cuarto intento. La faena fue desacertada y muy sosa. A su segundo que tenía los pitones tan afilados como plátano guineo, y que llego en aceptables condiciones a sus manos, lo toreo desde cerca y con valentía, luciéndose en algunos pases y lo mato de un pinchazo en el lomo, quedándose el novillo, un bajonazo y media estocada buena, un poquitín tendida. Siempre que entro a herir sin jonjana y oyó por ello justos aplausos. A este lo banderilleo con medio par bueno, al cambio y uno abierto y desigual al cuarteo después de haber cambiado sin clavar, con valentía y deseos.
La entrada fue mucho mayor de la que merece la empresa y la tarde buena. Pocos minutos después de terminar la corrida se soltó un agucerito que se encargo de refrescar a los emberrinchados excursionistas ¡Si solamente le hubiera tocado a Paco Olvera!
Quico
lunes, 26 de abril de 2010
MONTERREY TAURINO

Revista Taurina, fechada el lunes 5 de julio de 1909, publicación semanal, siendo su editor y propietario Daniel Montero, señalando como dirección, calle Morelos numero 105 y 106, con apartado No. 256, de la Cd. de Monterrey.
Monterrey Taurino, con lema “ Por la afición y para la afición” con diez paginas de contenido y publicidad, en la portada una moña con la fachada de la antigua Plaza de Toros Monterrey, este señalando como el numero 19, y dedicando una foto de cuerpo entero de el torero José González “Fajerito”.
Describiendo la publicidad, presenta una pagina completa para la cerveza “Saturno”
¡¡Es la Maravilla de las Cervezas Conocidas!! de la Cervecería Cuauhtemoc, Monterrey.
En la pagina tres, un anuncio de el doctor Planter, señalado como de la facultad de Zaragoza, España y especialista de la escuela de Paris, y dedicado a enfermedades del hígado, riñones, vías urinarias y matriz, en la pagina cuatro, anuncio que reza, Segura, Gaona, “El Serio”, Lombardini y López, deben sus triunfos en España a que no beben otra agua que la de Iturbe de Monterrey Hnos., y Cia., Pídanse en todas partes- son las mejores, en la pagina cinco, se anuncia Patricio Milmo e Hijos Sucs. Banqueros, compran y venden letras sobre México, Estados Unidos y todas partes de Europa, apartado 20, Monterrey N.l.
En la pagina seis se anuncia el Hotel Barón, en la plaza Hidalgo en la pagina siete, peluquería Monterrey, con dirección en calle Morelos 85, la pagina diez, completa para la publicidad de El Progreso, cantina, restaurant, boliche y billares y un gran anuncio dedicado a Muebles López Zambrano Hnos. con dirección en Morelos 120.
En lo Taurino, se menciono en la portada la fotografía de José González “Fajerito”, los artículos y reseñas son: Toros en México, reseñando la novillada en la Plaza “El Toreo”, domingo 27 de junio de 1909, con toros de San Diego de los Padres, para los espadas, “Morito”, Vela y Tenes. Articulo dedicado a Alfredo Sánchez “Romerito” banderillero español, que el domingo en “El Toreo” México, sufrió una terrible cornada que le costo la vida.
Toros en Madrid, con la reseña de la corrida del 10 de junio de 1909, en Madrid, con toros de Vicente Martínez, para los diestros, Vicente Pastor, “Regaterin” y Bienvenida.
Crónicas encabezadas con el titulo: Toros en Matehuala, en Garza García y Saltillo.
Se presenta un cuento llamado “La novia del Torero”, otro con el nombre “Chascarrillos Taurinos” dedicado a anécdotas del diestro Rafael Molina “Lagartijo” y la pagina 8 dedicada a Libros Taurinos.
martes, 13 de abril de 2010
JOSE ANGEL ADAME
Cartel novilleril en La Plaza de Toros México, 6 Boquilla del Carmen 6 para los espadas Antonio Velazquez hijo, y La presentación de dos novilleros regiomontanos José García “El Charro” y José Ángel Adame.
La ilusión de convertirse en matador iba por buen camino, “el debut en la México”, sin embargo José Ángel Adame, al iniciar la faena de muleta a su primero, un toro cárdeno de nombre “Saleroso” numero 7 de la ganadería de Boquilla del Carmen, y doblarse con el, es arrollado y prendido, y en la arena le acierta una terrible cornada en el cuello, con orificio de entrada y salida casi degollándole, el novillero percibe la gravedad del percance al ver la cara de angustia de la gente que lo ve pasar, cuando es cargado rumbo a la enfermería.
En las manos de Dios, y la labor del cirujano Javier Campos Licastro, el torero fue atendido y al paso de los días recuperándose poco a poco, José Ángel Adame, logro reaparecer en esa misma temporada en la plaza México en el mes de octubre.
Por azares del destino, el novillero, de quien dijera don Tito Osuna, “Es de pata y brazos largos y apunta bien el toreo”, no logro consolidarse y al ver pasar el tiempo decidió seguir la fiesta como torero de plata, como subalterno, José Ángel “El Grande” asi conocido por su estatura, se coloco como banderillero de confianza de uno de los matadores con mas clase que ha dado México, Miguel Espinosa “Armillita Chico”.
José Ángel, se hizo todo un maestro, de su profesión, además de gozar del afecto de toda la afición regiomontana.
Un hombre reflexivo, de amena y conocedora charla, donde expresa su sentir del toreo con franqueza y verdad, además de tener bagaje cultural muy alto, tratándose de cualquier tema de expresión artística, sobretodo de artes plásticas, sus autores, sus obras.
José Ángel, retirado de los ruedos, ahora pendiente de la carrera de uno de sus hijos, el Matador José Antonio Adame, quien va con paso firme a colocarse como una primera figura del toreo.
Así que enhorabuena a José Ángel Adame, por su hijo el Matador, por tu brillante carrera como torero de plata, por la historia que hiciste cuando novillero triunfador de los años 1970’s por tus primeros y azarosos pasos en la fiesta.
La ilusión de convertirse en matador iba por buen camino, “el debut en la México”, sin embargo José Ángel Adame, al iniciar la faena de muleta a su primero, un toro cárdeno de nombre “Saleroso” numero 7 de la ganadería de Boquilla del Carmen, y doblarse con el, es arrollado y prendido, y en la arena le acierta una terrible cornada en el cuello, con orificio de entrada y salida casi degollándole, el novillero percibe la gravedad del percance al ver la cara de angustia de la gente que lo ve pasar, cuando es cargado rumbo a la enfermería.
En las manos de Dios, y la labor del cirujano Javier Campos Licastro, el torero fue atendido y al paso de los días recuperándose poco a poco, José Ángel Adame, logro reaparecer en esa misma temporada en la plaza México en el mes de octubre.
Por azares del destino, el novillero, de quien dijera don Tito Osuna, “Es de pata y brazos largos y apunta bien el toreo”, no logro consolidarse y al ver pasar el tiempo decidió seguir la fiesta como torero de plata, como subalterno, José Ángel “El Grande” asi conocido por su estatura, se coloco como banderillero de confianza de uno de los matadores con mas clase que ha dado México, Miguel Espinosa “Armillita Chico”.
José Ángel, se hizo todo un maestro, de su profesión, además de gozar del afecto de toda la afición regiomontana.
Un hombre reflexivo, de amena y conocedora charla, donde expresa su sentir del toreo con franqueza y verdad, además de tener bagaje cultural muy alto, tratándose de cualquier tema de expresión artística, sobretodo de artes plásticas, sus autores, sus obras.
José Ángel, retirado de los ruedos, ahora pendiente de la carrera de uno de sus hijos, el Matador José Antonio Adame, quien va con paso firme a colocarse como una primera figura del toreo.
Así que enhorabuena a José Ángel Adame, por su hijo el Matador, por tu brillante carrera como torero de plata, por la historia que hiciste cuando novillero triunfador de los años 1970’s por tus primeros y azarosos pasos en la fiesta.
viernes, 26 de marzo de 2010
ESCUELAS TAURINAS.
En el inicio, en la conformación del toreo como tal, se destacaron dos centros que dieron e hicieron trascendencia la ciudad de Ronda y la ciudad de Sevilla.
En los mataderos y rastros, la familia de los “Romero”, Francisco Romero (n.1695?), su hijo Juan Romero (n.1722) y la siguiente generación, José Romero, Pedro Romero (n.1754), Gaspar Romero y Antonio Romero.
Se hicieron valer con su afición al enfrentar toros y apoyados por los caballeros maestrantes de Ronda, se destacaron como toreros de a pie.
Pedro Romero, fue el mas destacado de esta familia de toreros, su concepción de la lidia era enfrentar al toro con dominio y sobriedad, preparándolo ex profeso para la muerte. Y la suerte de matar era cuerpo a cuerpo en “la suerte de recibir”. La escuela Rondeña.
En la ciudad de Sevilla, el torero, Joaquín Rodríguez “Costillares” (n.1746) y su alumno José Delgado “Pepehillo” (n.1754), ejecutaba el toreo con lucimiento y gracia al sortear las embestidas de los toros. Y realizaban la suerte de matar “al volapié”. La escuela Sevillana.
Recordemos, que el toreo tiene sus orígenes en la “Guerra de Ocho Siglos” entre moros y cristianos, y donde los ejércitos de caballería encontraron en el toro bravo la mejor forma de adiestrarse antes sus acometidas. Y desde entonces aparece el toreo a pie, que le llamaban “Chulo” por el uso del cuchillo, para apuntillar los toros, a la vez que con su capa ayudaban al caballero en su faena ante el toro.
Volviendo a las escuelas, del toreo, que se dieron en sus inicios, anotamos que aun la fecha se sigue catalogando a los toreros por ellas, es común decir que un torero muy sobrio y lidiador se llame “Rondeño” y un torero con alegría y donaire se le diga de escuela “Sevillana”.
Quizá con menos crédito histórico, pero con mayor trascendencia a nuestros tiempos, surge en Córdoba el torero Rafael Molina “Lagartijo” (n.1841) que imprime en su toreo destreza, gallardía, elegancia, un estilo refinado.
Armonía en los movimientos y en las suertes con una conjunción con las condiciones de embestida del toro, acercándose a una expresión artística. La llamada escuela “Cordobesa”.
Para México, de gran trascendencia pues la primera figura del toreo don Rodolfo Gaona (n.1888) fue enseñando, con la guía del toreo de “Lagartijo” y que al tiempo, llegara a esbozarse un toreo “a la mexicana”.
En los mataderos y rastros, la familia de los “Romero”, Francisco Romero (n.1695?), su hijo Juan Romero (n.1722) y la siguiente generación, José Romero, Pedro Romero (n.1754), Gaspar Romero y Antonio Romero.
Se hicieron valer con su afición al enfrentar toros y apoyados por los caballeros maestrantes de Ronda, se destacaron como toreros de a pie.
Pedro Romero, fue el mas destacado de esta familia de toreros, su concepción de la lidia era enfrentar al toro con dominio y sobriedad, preparándolo ex profeso para la muerte. Y la suerte de matar era cuerpo a cuerpo en “la suerte de recibir”. La escuela Rondeña.
En la ciudad de Sevilla, el torero, Joaquín Rodríguez “Costillares” (n.1746) y su alumno José Delgado “Pepehillo” (n.1754), ejecutaba el toreo con lucimiento y gracia al sortear las embestidas de los toros. Y realizaban la suerte de matar “al volapié”. La escuela Sevillana.
Recordemos, que el toreo tiene sus orígenes en la “Guerra de Ocho Siglos” entre moros y cristianos, y donde los ejércitos de caballería encontraron en el toro bravo la mejor forma de adiestrarse antes sus acometidas. Y desde entonces aparece el toreo a pie, que le llamaban “Chulo” por el uso del cuchillo, para apuntillar los toros, a la vez que con su capa ayudaban al caballero en su faena ante el toro.
Volviendo a las escuelas, del toreo, que se dieron en sus inicios, anotamos que aun la fecha se sigue catalogando a los toreros por ellas, es común decir que un torero muy sobrio y lidiador se llame “Rondeño” y un torero con alegría y donaire se le diga de escuela “Sevillana”.
Quizá con menos crédito histórico, pero con mayor trascendencia a nuestros tiempos, surge en Córdoba el torero Rafael Molina “Lagartijo” (n.1841) que imprime en su toreo destreza, gallardía, elegancia, un estilo refinado.
Armonía en los movimientos y en las suertes con una conjunción con las condiciones de embestida del toro, acercándose a una expresión artística. La llamada escuela “Cordobesa”.
Para México, de gran trascendencia pues la primera figura del toreo don Rodolfo Gaona (n.1888) fue enseñando, con la guía del toreo de “Lagartijo” y que al tiempo, llegara a esbozarse un toreo “a la mexicana”.
sábado, 13 de marzo de 2010
ANTONIO MONTES- EL TORERO DE LAS TRES MUERTES.

Antonio Montes, torero sevillano, nacido el año 1876, se doctora en 1899, un buen torero, aunque no alcanza su pretensión de figurar en los primeros sitios en España, quizá por eso se contrata para actuar en México en 1903, su toreo clásico, serio, dominador, lo convierte en un torero ídolo para la afición mexicana, actúa en México las temporadas – 1904-1905-1906.
Para la temporada 1906-1907, la empresa de la Plaza México, contrata al maestro Antonio Fuentes, Ricardo Torres “Bombita”, y Antonio Montes. Reciben un trato preferencial Fuentes y “Bombita” y la empresa parece negarse a cumplir el contrato de Antonio Montes.
Por fin para el domingo 13 de enero de 1907, la empresa anuncia el cartel esperado 6 Toros 6, tres de “Marques de Saltillo” y tres de “Tepeyahualco” para los espadas españoles Antonio Fuentes, Antonio Montes y Ricardo Torres “Bombita”.
MATAJACA Y MONTES.
Antonio Montes, acostumbraba a ir a ver el encierro, quedando molesto con la presencia del toro número 42 de Tepeyahualco, cuando le enteran que ese el toro le había tocado en el sorteo, su molestia y pesadumbre fue manifiesta.
La corrida empieza con Antonio Fuentes, sin nada excepcional, segundo de la tarde “Matajaca”, numero 42, el toro causo asombro por su catadura, Antonio Montes, al lidiar con la capa es prendido y con la muleta le torea por la cara, cita a matar muy de largo, se entrega en la suerte y el toro se pone por delante, cogiendole y en el derrote le causa una cornada profunda en el vientre.
LAS TRES MUERTES.
Montes es operado en la enfermería de la plaza, mas tarde es llevado al hotel Edison, su estado empeoraba y la lucha con la muerte fue resignada y dolorosa.
Antonio Montes, muere el 17 de febrero de 1907, por cornada, su cuerpo es velado en el panteón español en México, accidentalmente un cirio incendia el féretro, calcinando al torero.
A los días es trasladado a Veracruz, rumbo a España, al embarcarle, una cuerda de la grúa reventó precipitándose sobre el muelle, a los días en el río Guadalquivir, el barco que lo traslada choca, y estuvo a punto de zozobrar. Por fin llega a su natal Sevilla, donde su familia y sus amigos le dan cristiana sepultura, a Antonio Montes. El torero de las tres muertes, que en México fue todo un ídolo.
FOTO.- Antonio Montes (1907) cornada mortal de Matajaca
miércoles, 3 de marzo de 2010
LOS CALIFAS DE CORDOBA.
La ciudad de Córdoba, España ha sido una cantera luminosa de toreros importantes pero muy pocos han alcanzado el nombramiento que la misma afición les ha dado, el “Califa de Córdoba”.
Tal nombramiento de Califa tiene su historia, pues durante el siglo VIII D.C. con la invasión musulmana a la región ibérica, se presentaron muchos hechos en primer lugar que esa ocupación, invasión, se convirtió en una guerra de ocho siglos, pues los reinos ibéricos nunca se entregaron, por lo tanto lucharon por su territorio y esa postura bélica se torno religiosa llamándola “Las Cruzadas” para liberar los sitios ocupados por los musulmanes.
Califa, era el titulo de los soberanos, que sucedieron a Mahoma, quien había dado forma y sentido al Islam, tras pasar mas de quince años en meditación, se manifiesta a su pueblo y los encauza y lucha por implementar sus creencias.
Los islamistas logran implantar tres grandes concentraciones, el primero el Califato de Oriente (632) en la meca hasta Bagdad, el segundo el Califato de Córdoba (929) y el tercer Califato de Egipto (909) en Bagdad.
Al pasaje del tiempo, hablamos como si fuera lo mismo decir de islamitas, Ismaelitas, musulmanes, Moros y Árabes, de hecho si tienen mucha relación, pero habría que hacer una revisión de cada uno de los nombres.
Concentremos en el Califato de Córdoba, que dejo huellas profundas en esta preciosa ciudad andaluza, se dice que los gitanos surgen del mestizaje de las sangres musulmanes e ibéricas, grandes obras arquitectónicas por muestra solo “La Alhambra”, en el lenguaje en sobremanera, palabras como “Ojala” “Ole”, se dice de las mujeres con los ojos moros, quizá toda la vena artística de Andalucía provenga de esto que dejo la mezcla de culturas de sangres.
Con la unión de los reinos ibéricos de Aragón y Castilla, el casamiento de Isabel y Fernando, los reyes católicos en 1492 D.C. Uniendo todos los reinos de ka península dando forma al país España, de este hecho se sucede la expulsión de el rey árabe Boabdil que estaba asentado en Córdoba, llevándose todo y a la vez dejándolo todo.
Tal nombramiento de Califa tiene su historia, pues durante el siglo VIII D.C. con la invasión musulmana a la región ibérica, se presentaron muchos hechos en primer lugar que esa ocupación, invasión, se convirtió en una guerra de ocho siglos, pues los reinos ibéricos nunca se entregaron, por lo tanto lucharon por su territorio y esa postura bélica se torno religiosa llamándola “Las Cruzadas” para liberar los sitios ocupados por los musulmanes.
Califa, era el titulo de los soberanos, que sucedieron a Mahoma, quien había dado forma y sentido al Islam, tras pasar mas de quince años en meditación, se manifiesta a su pueblo y los encauza y lucha por implementar sus creencias.
Los islamistas logran implantar tres grandes concentraciones, el primero el Califato de Oriente (632) en la meca hasta Bagdad, el segundo el Califato de Córdoba (929) y el tercer Califato de Egipto (909) en Bagdad.
Al pasaje del tiempo, hablamos como si fuera lo mismo decir de islamitas, Ismaelitas, musulmanes, Moros y Árabes, de hecho si tienen mucha relación, pero habría que hacer una revisión de cada uno de los nombres.
Concentremos en el Califato de Córdoba, que dejo huellas profundas en esta preciosa ciudad andaluza, se dice que los gitanos surgen del mestizaje de las sangres musulmanes e ibéricas, grandes obras arquitectónicas por muestra solo “La Alhambra”, en el lenguaje en sobremanera, palabras como “Ojala” “Ole”, se dice de las mujeres con los ojos moros, quizá toda la vena artística de Andalucía provenga de esto que dejo la mezcla de culturas de sangres.
Con la unión de los reinos ibéricos de Aragón y Castilla, el casamiento de Isabel y Fernando, los reyes católicos en 1492 D.C. Uniendo todos los reinos de ka península dando forma al país España, de este hecho se sucede la expulsión de el rey árabe Boabdil que estaba asentado en Córdoba, llevándose todo y a la vez dejándolo todo.
viernes, 19 de febrero de 2010
RAFAEL GONZALEZ "MACHAQUITO"

Rafael González Madrid “Machaquito, celebre torero cordobés nacido en 1880 alternativado en la Plaza de Madrid, el 16 de septiembre de 1900, en esa corrida se celebraron dos alternativas, primero Rafael Molina “Lagartijo Chico” y después “Machaquito” el toro de la alternativa de nombre “Costillares” de la ganadería de Veragua, el padrino fue el matador Emilio Torres “Bombita”. La alternativa de “Machaquito” fue la última otorgada en el siglo XIX.
“Machaquito” es considerado como el III califa del toreo, pues era un torero con una entrega absoluta todas las tardes, de excelentes maneras en los tres tercios y un excelente estoqueador. Un torero de corte clásico, ortodoxo y aguerrido, ocupo los primeros sitios de la toreria con Emilio Torres “Bombita” y Antonio Montes, y sumando ese año mas de cien tardes entre México y España.
Sus mejores faenas las hizo a toros de “Miura”, en Madrid el 9 de mayo de 1907, ejecuta una soberbia estocada al toro “Barbero” de Miura, que el artista Mariano Benlliure, inmortalizo en un exquisito grupo escultórico que titulo “La estocada de la tarde”.
Vuelve a México en 1912, en plena revolución, y donde le toca ser participe de la llamada “Decena Trágica”, días que transcurrió encerrado en la casa donde residía y con el peligro consecuente de aquella matanza.
Actúa por última vez en la Plaza de Madrid, el 16 de octubre de 1913, para otorgar la alternativa a “El Pasmo de Triana” Juan Belmonte, dejando el paso a una nueva generación con nuevos brios y que seria fundamental para los avances del toreo.
Su retiro lo vivió con tranquilidad en su querida Córdoba, donde murió un dia 1de noviembre de 1955.
Foto.- Retrato al óleo de Rafael González “Machaquito” por el pintor Julio Romero de Torres.
viernes, 22 de enero de 2010
“DE ESTA TIERRA DE SALVAJES”
Sacudiendo las zapatillas, en la ventanilla del tren, exclamo furioso el matador Luis Mazzantini, después de tremenda bronca que se suscitó en la corrida de su presentación en la capital mexicana.
“DE ESTA TIERRA DE SALVAJES NI EL POLVO”
Pues si ni el polvo, pero la riqueza con que se maneja la fiesta brava en México, por el auge que tenia, pues ¡Si! Y don Luis ¡volvió!.
En este caso no se puede decir, que el matador hispano nos cambio espejitos por oro, porque su incursión en ruedos mexicanos, encauzo hacia derroteros clásicos, artísticos y ortodoxos.
Para 1887, cuando Mazzantini llega a México, en pleno apogeo de la época poncianista, con años de anterioridad habían llegado a manera de invasión, gran cantidad de hispanos, avisados por la fama y la fortuna de que gozaba en México desde 1821, el diestro de Cádiz, Bernardo Gaviño.
Las crónicas señalan que por 1851, torean en México, una cuadrilla de hispanos anunciándose como “Cuchares” y “Chiclanero”, siendo apócrifos a las afamadas figuras de esos apodos Francisco Arjona y José Redondo. Por 1853 destacan Juan Pastor y Joaquín López “ El Calderetero”. En 1867, Vicente Díaz Tirado “Tirabaque” y Antonio Flores “El Floro”.
En 1879, Ponciano Díaz es doctorado como matador por el maestro Bernardo Gaviño, en la plaza de Puebla, y comienza una carrera brillante, con un toreo popular a la mexicana, quince años de gloria vivió Ponciano, se impuso a mexicanos y españoles, gozaba del aprecio incondicional del pueblo, se alternativo en Madrid y construyo su propia Plaza de Toros, la de “Bucarelli”.
Para 1882, aparecen los carteles mas españoles Francisco Gómez “El Chiclanero” o “ El Pato”, también Juan Moreno “El Americano” quien toreaba diciéndose español en México y mexicano en España, asi también Francisco Jiménez “Rebujina”, quien años mas tarde se doctora en la Plaza de Puebla de manos de Mazzantini. Se destaca también Rafael Sáenz “El Zaragozano”.
Por 1885, se presenta el matador andaluz José Machio Trigo, de un nivel destacado. Y dos años mas tarde, 1887, aborda nuestros ruedos el celebre matador Luis Mazzantini, y el auge taurino es enorme, Ponciano inagura su Plaza de Toros en 1888 y en 1889 el torero mexicano se doctora en Madrid.
Por esos años, aumenta la cantidad de los diestros españoles Carlos Borrego “Zocato”, Diego Prieto “Cuatro Dedos”, Gabriel López “Mateito”, Manuel Hermosilla, Valentín Martín, Valentín Zavala y aun mas Antonio Ortega “El Marinero”, Leopoldo Camaleño y Joaquín Navarro “Quinito”.
Ponciano sigue en la cima, pero las diferencias en las formas y en los fondos, pronto cambiaran el panorama taurino mexicano, y ante la comparación con toreros españoles, la reacción de los taurinos y la prensa fueron determinantes, que hasta el mismo pueblo que lo alzaba ahora lo desprecian definitivamente.
Bernardo Gaviño, Ponciano Díaz, en México abriendo dejaron paso para las nuevas figuras.
“DE ESTA TIERRA DE SALVAJES NI EL POLVO”
Pues si ni el polvo, pero la riqueza con que se maneja la fiesta brava en México, por el auge que tenia, pues ¡Si! Y don Luis ¡volvió!.
En este caso no se puede decir, que el matador hispano nos cambio espejitos por oro, porque su incursión en ruedos mexicanos, encauzo hacia derroteros clásicos, artísticos y ortodoxos.
Para 1887, cuando Mazzantini llega a México, en pleno apogeo de la época poncianista, con años de anterioridad habían llegado a manera de invasión, gran cantidad de hispanos, avisados por la fama y la fortuna de que gozaba en México desde 1821, el diestro de Cádiz, Bernardo Gaviño.
Las crónicas señalan que por 1851, torean en México, una cuadrilla de hispanos anunciándose como “Cuchares” y “Chiclanero”, siendo apócrifos a las afamadas figuras de esos apodos Francisco Arjona y José Redondo. Por 1853 destacan Juan Pastor y Joaquín López “ El Calderetero”. En 1867, Vicente Díaz Tirado “Tirabaque” y Antonio Flores “El Floro”.
En 1879, Ponciano Díaz es doctorado como matador por el maestro Bernardo Gaviño, en la plaza de Puebla, y comienza una carrera brillante, con un toreo popular a la mexicana, quince años de gloria vivió Ponciano, se impuso a mexicanos y españoles, gozaba del aprecio incondicional del pueblo, se alternativo en Madrid y construyo su propia Plaza de Toros, la de “Bucarelli”.
Para 1882, aparecen los carteles mas españoles Francisco Gómez “El Chiclanero” o “ El Pato”, también Juan Moreno “El Americano” quien toreaba diciéndose español en México y mexicano en España, asi también Francisco Jiménez “Rebujina”, quien años mas tarde se doctora en la Plaza de Puebla de manos de Mazzantini. Se destaca también Rafael Sáenz “El Zaragozano”.
Por 1885, se presenta el matador andaluz José Machio Trigo, de un nivel destacado. Y dos años mas tarde, 1887, aborda nuestros ruedos el celebre matador Luis Mazzantini, y el auge taurino es enorme, Ponciano inagura su Plaza de Toros en 1888 y en 1889 el torero mexicano se doctora en Madrid.
Por esos años, aumenta la cantidad de los diestros españoles Carlos Borrego “Zocato”, Diego Prieto “Cuatro Dedos”, Gabriel López “Mateito”, Manuel Hermosilla, Valentín Martín, Valentín Zavala y aun mas Antonio Ortega “El Marinero”, Leopoldo Camaleño y Joaquín Navarro “Quinito”.
Ponciano sigue en la cima, pero las diferencias en las formas y en los fondos, pronto cambiaran el panorama taurino mexicano, y ante la comparación con toreros españoles, la reacción de los taurinos y la prensa fueron determinantes, que hasta el mismo pueblo que lo alzaba ahora lo desprecian definitivamente.
Bernardo Gaviño, Ponciano Díaz, en México abriendo dejaron paso para las nuevas figuras.
lunes, 9 de noviembre de 2009
HISTORIA TAURINA DE MONTERREY
La ciudad de Monterrey se formo con españoles visionarios y conquistadores, en este valle no existían poblaciones establecidas, solo tribus nómadas que tenían poco arraigo en la región.
Don Alberto del Canto, exploro este valle, llamándolo “Extremadura” formo la población “Santa Lucia” y el territorio lo integro al Reino de Nueva Vizcaya. Mas tarde esta región fue llamada “Nuevo Reino de León” se designo como gobernador a don Luis Carbajal y de la Cueva, nacido en Portugal, quien reconoció la región y fundo la Villa de San Luis.
Don Diego de Montemayor, nombrado gobernador del “Nuevo Reino” fundo el 20 de septiembre de 1596, la ciudad de Monterrey, junto con doce familias, con el firme propósito de eregir una fuerte población, que a base de tesón tomo arraigo, con un carácter propio de las costumbres y creencias hispanas y dentro de sus actividades se daba el gusto por el “juego de toros”.
Años mas tarde, con el gobernador Martín de Zavala, la ciudad quedo consolidada cívicamente, y trazado su carácter cultural.
PRIMERA CORRIDA DE TOROS
El primer registro sobre una corrida de toros, en el archivo del Cabildo Reinero, se refiere que el gobernador saliente Juan Pérez Merino, organizo tres días de cena y posada y “una corrida de toros”, para los primeros días del mes de junio de 1698, para recibir al nuevo gobernador don Juan Francisco de Vergara y Mendoza. La corrida de toros se efectúo en improvisado coso, construido con morrillos y ramazones en la Plaza de Armas. Por aquel entonces actuaban “toreros amadores” quienes con mucha afición mantenían el pendón de la toreria.
Don Alberto del Canto, exploro este valle, llamándolo “Extremadura” formo la población “Santa Lucia” y el territorio lo integro al Reino de Nueva Vizcaya. Mas tarde esta región fue llamada “Nuevo Reino de León” se designo como gobernador a don Luis Carbajal y de la Cueva, nacido en Portugal, quien reconoció la región y fundo la Villa de San Luis.
Don Diego de Montemayor, nombrado gobernador del “Nuevo Reino” fundo el 20 de septiembre de 1596, la ciudad de Monterrey, junto con doce familias, con el firme propósito de eregir una fuerte población, que a base de tesón tomo arraigo, con un carácter propio de las costumbres y creencias hispanas y dentro de sus actividades se daba el gusto por el “juego de toros”.
Años mas tarde, con el gobernador Martín de Zavala, la ciudad quedo consolidada cívicamente, y trazado su carácter cultural.
PRIMERA CORRIDA DE TOROS
El primer registro sobre una corrida de toros, en el archivo del Cabildo Reinero, se refiere que el gobernador saliente Juan Pérez Merino, organizo tres días de cena y posada y “una corrida de toros”, para los primeros días del mes de junio de 1698, para recibir al nuevo gobernador don Juan Francisco de Vergara y Mendoza. La corrida de toros se efectúo en improvisado coso, construido con morrillos y ramazones en la Plaza de Armas. Por aquel entonces actuaban “toreros amadores” quienes con mucha afición mantenían el pendón de la toreria.
lunes, 26 de octubre de 2009
PASAJES HISTÓRICOS TAURINOS
Don Miguel Hidalgo y Costilla, adquirió tres Haciendas "Jaripeo", "Santa Rosa" y "San Nicolás" ubicada en Irimbaro Michoacán, donde criaba reses bravas y se lidiaban en la región.
Don Ignacio Allende, se destaca por ser excelente lidiador de toros, tanto a pie, como a caballo, y actúa por afición en festejos del sur del país.
Agustín Marroquin, asistente del Virrey Iturrigaray, destaca como lidiador y buen torero, mas tarde en las filas de la Insurgencia, se convierte en el verdugo de mas de 700 hombres. Muere fusilado junto con Hidalgo y Allende en Acatitan, Coahuila.
Es notoria la predeliccion de los presidentes por los festejos taurinos.Las crónicas señalan la asistencia oficial a las corridas de toros, a el General Félix Maria Callejas, el Presidente Gral. Antonio López de Santa Anna asistía con frecuencia a las corridas en la Plaza de Toros del "Paseo Nuevo" de la capital.
El General Anastacio Bustamante, asistió a la inauguración de la Plaza de "San Pablo" en 1839.
Don Ignacio Allende, se destaca por ser excelente lidiador de toros, tanto a pie, como a caballo, y actúa por afición en festejos del sur del país.
Agustín Marroquin, asistente del Virrey Iturrigaray, destaca como lidiador y buen torero, mas tarde en las filas de la Insurgencia, se convierte en el verdugo de mas de 700 hombres. Muere fusilado junto con Hidalgo y Allende en Acatitan, Coahuila.
Es notoria la predeliccion de los presidentes por los festejos taurinos.Las crónicas señalan la asistencia oficial a las corridas de toros, a el General Félix Maria Callejas, el Presidente Gral. Antonio López de Santa Anna asistía con frecuencia a las corridas en la Plaza de Toros del "Paseo Nuevo" de la capital.
El General Anastacio Bustamante, asistió a la inauguración de la Plaza de "San Pablo" en 1839.
viernes, 23 de octubre de 2009
LA ÉPOCA DE PONCIANO
Para conocer la época de Ponciano Díaz es importante revisar lo que acontecía en la ciudad de México, por esos años, abordemos el año 1888.
El año de 1888, funcionaban en la capital del país, 5 plaza de toros, donde se efectuaron 127 corridas de toros, en la Plaza de Toros "Bucarelli" propiedad del Matador Pònciano Díaz, se dieron 35 festejos, en la Plaza de Toros del "Paseo" se dieron 31 festejos, al igual que en la Plaza de Toros "Coliseo", 31 corridas, en la Plaza de Toros "Colon" se efectuaron 27 festejos y en la Plaza de Toros "San Rafael", solo 3 corridas de toros. Se lidiaron 723 toros en total, de 53 ganaderías mexicanas y de 9 ganaderías españolas. Actuaron en total 170 toreros profesionales y 35 toreros aficionados, el que mas actúo fue Ponciano Díaz, que lidio y mato 145 toros, le siguió en cantidad Carlos Borrego "Zocato" con 88 toros, Diego Prieto " Cuatro Dedos" 68 toros, Gabriel López 43 toros, Luis Mazzantini y Valentín Martín 25 toros cada uno, Manuel Hermosilla 22 toros lidiados y Valentín Zavala 16, ellos fueron los que mas actuaron, de donde se destaca definitivamente el torero con bigotes, Ponciano Díaz. Para ese año de 1888, el toreo mexicano estaba en una transformación definitiva, pues lo que era la fiesta brava mexicana, que se presentaba con suertes de charreria, entre jaripeo y toreo, poco a poco se españolizaba por completo, con la llegada de toreros españoles a manera de invasión. El torero gaditano Bernardo Gaviño actuaba en México desde 1835, manteniendo apenas los fundamentos del toreo, mas tarde Francisco Gómez "El Chiclanero", luego por 1885 José Machio Trigo y un año mas tarde Luis Mazzantini, quien seria fundamental para un cambio importante, llegaría el matador Gabriel López "Mateito", con su cuadrilla completa de españoles, y asi por todo el país se adueñaron de la fiesta con matadores, banderilleros, picadores, asi llegaría un viejo banderillero de la cuadrilla de "Frascuelo", Saturnino Frutos "Ojitos" que formara una escuela taurina en la ciudad de Leon, Guanajuato, el mismo Mazzantini seria pieza clave para traer a México toros de el Marques de Saltillo, Vistahermosa, y la familia mexicana Llaguno fundara "San Mateo". Y todo esto dieron por resultado una época cumbre de la historia del toreo en México.
El año de 1888, funcionaban en la capital del país, 5 plaza de toros, donde se efectuaron 127 corridas de toros, en la Plaza de Toros "Bucarelli" propiedad del Matador Pònciano Díaz, se dieron 35 festejos, en la Plaza de Toros del "Paseo" se dieron 31 festejos, al igual que en la Plaza de Toros "Coliseo", 31 corridas, en la Plaza de Toros "Colon" se efectuaron 27 festejos y en la Plaza de Toros "San Rafael", solo 3 corridas de toros. Se lidiaron 723 toros en total, de 53 ganaderías mexicanas y de 9 ganaderías españolas. Actuaron en total 170 toreros profesionales y 35 toreros aficionados, el que mas actúo fue Ponciano Díaz, que lidio y mato 145 toros, le siguió en cantidad Carlos Borrego "Zocato" con 88 toros, Diego Prieto " Cuatro Dedos" 68 toros, Gabriel López 43 toros, Luis Mazzantini y Valentín Martín 25 toros cada uno, Manuel Hermosilla 22 toros lidiados y Valentín Zavala 16, ellos fueron los que mas actuaron, de donde se destaca definitivamente el torero con bigotes, Ponciano Díaz. Para ese año de 1888, el toreo mexicano estaba en una transformación definitiva, pues lo que era la fiesta brava mexicana, que se presentaba con suertes de charreria, entre jaripeo y toreo, poco a poco se españolizaba por completo, con la llegada de toreros españoles a manera de invasión. El torero gaditano Bernardo Gaviño actuaba en México desde 1835, manteniendo apenas los fundamentos del toreo, mas tarde Francisco Gómez "El Chiclanero", luego por 1885 José Machio Trigo y un año mas tarde Luis Mazzantini, quien seria fundamental para un cambio importante, llegaría el matador Gabriel López "Mateito", con su cuadrilla completa de españoles, y asi por todo el país se adueñaron de la fiesta con matadores, banderilleros, picadores, asi llegaría un viejo banderillero de la cuadrilla de "Frascuelo", Saturnino Frutos "Ojitos" que formara una escuela taurina en la ciudad de Leon, Guanajuato, el mismo Mazzantini seria pieza clave para traer a México toros de el Marques de Saltillo, Vistahermosa, y la familia mexicana Llaguno fundara "San Mateo". Y todo esto dieron por resultado una época cumbre de la historia del toreo en México.
miércoles, 21 de octubre de 2009
PONCIANO DIAZ CONFIRMACION EN MADRID

17 DE SEPTIEMBRE 1889
PONCIANO DÍAZ
CONFIRMACIÓN EN MADRID
Ponciano Díaz el celebre torero mexicano, es invitado a recibir la alternativa en España. Siendo el amo y señor de la fiesta brava en México, y un verdadero ídolo del pueblo, que le aclamaban en las calles y en los ruedos.
El acuerdo con la empresa de Madrid, de la Plaza de la carretera de Aragón, en manos del matador de toros don Luis Mazzantini, fue el presentar un evento de charreria y un cartel de todo lujo para recibir la alternativa.
Y se aventura Ponciano, al continente europeo, alentado hoy mas que nunca por el grito "ORA PONCIANO".
Despedido en gran comité, por su peña "Sociedad Espada Ponciano Díaz" hasta la estación "Buena Vista", para abordar el tren que lo llevaría a embarcarse al puerto de Veracruz. Llevando una cuadra de caballos de primera, principalmente a "El General" obsequio de su amigo el General Manuel Negrete y el caballo "El Avión", obsequio de el ganadero de "Tepeyahualco". Su cuadrilla formada por los picadores Agustín Oropeza y Celso González y los banderilleros españoles Tomas Parrondo, Ramón López y Manuel Mejias "Bienvenida".
Montado en su brioso caballo, Ponciano Díaz, se deja ver por las calles de Madrid, vestido con elegante traje de charro en gamuza y lujosos bordados, con sombrero de jarama, y con su personalísimo bigote.
Ponciano Díaz, se presento en Madrid, el 28 de julio de 1889, triunfando gratamente y mostrando su habilidad en la charreria, como un excelente jinete, sorteando toros y ante una gran expectación de la afición y los críticos hispanos. Se anuncia la 4ta corrida de abono para el jueves 17 de septiembre de 1889, con tres toros de el duque de Veragua y tres de don Juan Orozco, para la alternativa del mexicano, Ponciano Díaz, como padrino Salvador Sánchez "Frascuelo" y el cordobés Rafael Guerra "Guerrita". "Frascuelo" le cede, para la ceremonia, la muerte de el primer toro, que era "un pavo" de reservada embastida brusca y aquerenciado en tablas, Ponciano lo lancea con valor temerario, llamado a muerte, se sucede un dialogo significativo entre los toreros, Ponciano se dirige a su padrino "Frascuelo acerca de el terreno donde se defendía peligroso el de Veragua. "Frascuelo" asevera imperativo: "Sr. Ponciano" al toro, hay que matarlo allí, en tablas. -No había terminado de hablar, cuando el mexicano se volcaba sobre el morrillo del toro con un "volapiés" a la manera mas pura, fulminando al toro sin puntilla.
El mexicano tuvo una actuación valerosa, justificando su doctorado en Madrid, y con solo, esa, única actuación, gana el reconocimiento de el publico y críticos españoles. Siendo el primer mexicano en doctorarse en España.
lunes, 19 de octubre de 2009
"ORA PONCIANO"

La época de Ponciano Díaz, fue muy importante para definir la fiesta de los toros en México, como una profesión y como un espectáculo.
Ponciano, se adentro a la fiesta desde muy niño, al nacer en Atenco, legendaria ganadería de toros bravos, y al actuar en las fiestas propias de los señores hacendados, actúo en el principio con el torero José Maria Hernández, mas tarde fue segundo espada del español Bernardo Gaviño, de quien recibió la alternativa de jefe de cuadrillas en el año 1879, de entonces. Ponciano no dejo de torear, tanto en la capital como en todo el país, presentaba un espectáculo donde combinaba las suertes del toreo y la charreria, partía plaza vestido de luces, quizá lidiaba un toro o dos, luego cambiaba su vestimenta a la usanza charra y montando a caballo sortear los toros. Se hacían suertes de lazar toros y jinetear caballos.
Ponciano fue un ídolo popular, aclamado con fervor en las plaza de toros, el amo de las fiestas populares, su toreo no alcanzaría quizá un rango artístico, pero de sobra meritos de valor y destreza, lanceaba de capote,
banderilleaba, asi a caballo como a pie, rudimentario con la muleta, preparaba la muerte con pocos trazos, para matar con golletazos, estocadas bajas, en ocasiones hasta de rodillas.
Ponciano fue un hombre bueno, arraigado a su madre y sus siete hermanos alcanzo fama y dinero a raudales, pero nunca se imagino que asi como seguidores tenia, asi llegaría a tener enemigos y detractores, dado en México la fuerte corriente hispanista. Después de su viaje a España, comienza su decadencia, al morir su madre perdió toda su fortaleza, se lleno de licor, y se hizo viejo en un santiamén y en 1899 murió un 6 de abril, a los 41 años de edad. Desde entonces sus restos reposan en Necrópolis del Tepeyac, en la ciudad de México.
LOS BIGOTES DE PONCIANO
Quizá sean los bigotes la muestra de hombría, dijérase machismo, seria para cualquier hombre, por consecuencia en un torero serian mas que justificados, sin embargo las tradiciones taurinas señalan lo contrario
"los toreros no portan bigote". Pero, Ponciano si, los toreros mexicanos de su época lo usaban, Lino Zamora, Pedro Espinosa y entre otros Nolasco Acosta, de San Luis Potosí, que se destacaba por su bigote rubio y acaramelado.
Cuando los conocedores taurinos le recriminaban su toreo y sus bigotes, Ponciano airadamente respondía, "toreare sin mover los pies", "me atracare de toro", "me dejare cornear", pero, "pero cortarme los bigote ¡NO!".
Aguanto las embestidas severas, de los críticos españoles, que le recriminaban que se ajustara a las tradiciones,
sin embargo, en Madrid, partió plaza junto a "Frascuelo" y "Guerrita" y "Ponciano y sus bigotes".
Ponciano, se adentro a la fiesta desde muy niño, al nacer en Atenco, legendaria ganadería de toros bravos, y al actuar en las fiestas propias de los señores hacendados, actúo en el principio con el torero José Maria Hernández, mas tarde fue segundo espada del español Bernardo Gaviño, de quien recibió la alternativa de jefe de cuadrillas en el año 1879, de entonces. Ponciano no dejo de torear, tanto en la capital como en todo el país, presentaba un espectáculo donde combinaba las suertes del toreo y la charreria, partía plaza vestido de luces, quizá lidiaba un toro o dos, luego cambiaba su vestimenta a la usanza charra y montando a caballo sortear los toros. Se hacían suertes de lazar toros y jinetear caballos.
Ponciano fue un ídolo popular, aclamado con fervor en las plaza de toros, el amo de las fiestas populares, su toreo no alcanzaría quizá un rango artístico, pero de sobra meritos de valor y destreza, lanceaba de capote,
banderilleaba, asi a caballo como a pie, rudimentario con la muleta, preparaba la muerte con pocos trazos, para matar con golletazos, estocadas bajas, en ocasiones hasta de rodillas.
Ponciano fue un hombre bueno, arraigado a su madre y sus siete hermanos alcanzo fama y dinero a raudales, pero nunca se imagino que asi como seguidores tenia, asi llegaría a tener enemigos y detractores, dado en México la fuerte corriente hispanista. Después de su viaje a España, comienza su decadencia, al morir su madre perdió toda su fortaleza, se lleno de licor, y se hizo viejo en un santiamén y en 1899 murió un 6 de abril, a los 41 años de edad. Desde entonces sus restos reposan en Necrópolis del Tepeyac, en la ciudad de México.
LOS BIGOTES DE PONCIANO
Quizá sean los bigotes la muestra de hombría, dijérase machismo, seria para cualquier hombre, por consecuencia en un torero serian mas que justificados, sin embargo las tradiciones taurinas señalan lo contrario
"los toreros no portan bigote". Pero, Ponciano si, los toreros mexicanos de su época lo usaban, Lino Zamora, Pedro Espinosa y entre otros Nolasco Acosta, de San Luis Potosí, que se destacaba por su bigote rubio y acaramelado.
Cuando los conocedores taurinos le recriminaban su toreo y sus bigotes, Ponciano airadamente respondía, "toreare sin mover los pies", "me atracare de toro", "me dejare cornear", pero, "pero cortarme los bigote ¡NO!".
Aguanto las embestidas severas, de los críticos españoles, que le recriminaban que se ajustara a las tradiciones,
sin embargo, en Madrid, partió plaza junto a "Frascuelo" y "Guerrita" y "Ponciano y sus bigotes".
Foto.- Ponciano Diaz por el pintor Manuel Navarrete.
sábado, 10 de octubre de 2009
MANOLETE
Destacando de los maletillas del barrio de Santa Marina en Cordoba, luego como espada fijo de la "banda taurina los Califas", actuo por todo España. En cuatro años toreo 36 novilladas de 1936 a 1939. Sin presentarse en Madrid, recibe la alternativa con todos los honores en Sevilla, el 2 de julo 1939. Solo 9 años toreo como matador de toros con 511 corridas. Su toreo estoico, el aguante y el mando su fundamento, enhilado al piton natural, sin cruzarse, quietud de figura, armonioso juego de brazos, cenrado y colocado con naturalidad. embarcaba con sutilesa, templando con cadencia, mandando con hondura, definitivo en el trazo.
Perfeccionista en su toreo de capa, clasico a la veronica, profundo con la muleta, excelso en ayudados por bajo, superior profundo natural. Purista en la suerte de matar, marcando los tiempos lentamente vaciando con firmeza. Su figura señoral, rivalizaba entre la fragilidad y lo firme de su caracter. De espiritu ligero, limpio, intreovertido por fuera, extrovertido por dentro.
Proclamando su sentir, autentico, integro en las arenas de verdad absoluta. Acorde a su tiempo, acorde a su vida.
Acorde a su muerte.
Perfeccionista en su toreo de capa, clasico a la veronica, profundo con la muleta, excelso en ayudados por bajo, superior profundo natural. Purista en la suerte de matar, marcando los tiempos lentamente vaciando con firmeza. Su figura señoral, rivalizaba entre la fragilidad y lo firme de su caracter. De espiritu ligero, limpio, intreovertido por fuera, extrovertido por dentro.
Proclamando su sentir, autentico, integro en las arenas de verdad absoluta. Acorde a su tiempo, acorde a su vida.
Acorde a su muerte.
viernes, 2 de octubre de 2009
"MANOLETE" EN MONTERREY.

Manuel Rodriguez "Manolete", actuo en dos ocasiones en Monterrey. En la Plaza de Toros "El Coliseo" las dos tardes, "Manolete" no toreo en la Plaza "Monterrey". Dos tardes solamente y en el mismo año 1946, aunque en diferente temporada. Se presento en la ciudad un 14 de enero de 1946, con toros de "La Punta", alternando con Luciano Contreras y Silverio Perez, dia lunes, la aficion regia espero un dia de suspencion por el clima gelido. Y "Manolete", contundentemente esculpio dos faenas clasicas.
La segunda y ultima tarde en esta tierra fue el 1 de diciembre de 1946, en "El Coliseo" con toros de "La Punta" y con el maestro de Saltillo, Fermin Espinoza "Armillita" que triunfo clamorosamente y Silverio Perez. Manuel Rodriguez "Manolete" simplemente mostro catedra de su toreo puro, de aguante y de temple. Asi el "Califa" de Cordoba dejo su huella en Monterrey.
La segunda y ultima tarde en esta tierra fue el 1 de diciembre de 1946, en "El Coliseo" con toros de "La Punta" y con el maestro de Saltillo, Fermin Espinoza "Armillita" que triunfo clamorosamente y Silverio Perez. Manuel Rodriguez "Manolete" simplemente mostro catedra de su toreo puro, de aguante y de temple. Asi el "Califa" de Cordoba dejo su huella en Monterrey.
Foto.- Manuel Rodriguez "Manolete", la tarde del 1 de diciembre de 1943, en triunfal vuelta al ruedo en la Plaza de Toros "El Coliseo" de la ciudad de Monterrey.
Foto.- Manuel Rodriguez "Manolete", la tarde del 1 de diciembre de 1943, en triunfal vuelta al ruedo en la Plaza de Toros "El Coliseo" de la ciudad de Monterrey.
jueves, 1 de octubre de 2009
"MANOLETE"

Manuel Rodriguez Sanchez "Manolete", nace el 4 de julio de 1917, en Cordoba, España, en la casa 2A, de la calle Conde de Torres Cabrera. hijo del matador de toros del mismo nombre y apodo, Manuel Rodriguez "Manolete" y doña Angustias Sanchez Martinez.
Las raices familiares del "Moustro de Cordoba", son completamente taurinas, doña Angustias habia casado en primeras nupcias con el matador Rafael Molina "Lagartijo Chico", de este matrimonio nacieron tres hijos, al tiempo al fallecer su esposo, doña Angustias contrae nuevas nupcias con otro matador, Manuel Rodriguez "Manolete", la pareja procrea a tres hijas, Teresa, Angela y Soledad y un varon que fue bautizado en la parroquia de San Miguel con el nombre de Manuel Laurentino.
El parentesco taurino es aun mayor, su tio abuelo, fue el celebre matador de toros Jose Rodriguez "Pepete", cornado y muerto por un miura en Madrid, ademas de unos de sus tios paternos fue Jose Rodriguez "Bebe Chico", tambien matador de toros.
Manuel Rodriguez Sanchez "Manolete" fue un hombre sencillo, de pocas palabras y pocas sonrisas, un hijo ejemplar, siempre preocupado por toda su familia, sobre todo por su señora madre, uno de sus gustos predilectos era la lectura, afecto a las obras literarias y poeticas, un hombre cristiano, creyente, educado en el calor de un hogar amoroso.
Con una familia inmersa en el medio taurino, con sangre torera en sus venas, "Manolete" irrumpe en los ruedos de la posguerra civil, con una personalidad quijotesca, con un paso arrollador, con un enorme sentido de la profesion, y una vocacion que raya en lo ritual, ahi sus faenas, su concepcion del toreo, su vida y su muerte.
Las raices familiares del "Moustro de Cordoba", son completamente taurinas, doña Angustias habia casado en primeras nupcias con el matador Rafael Molina "Lagartijo Chico", de este matrimonio nacieron tres hijos, al tiempo al fallecer su esposo, doña Angustias contrae nuevas nupcias con otro matador, Manuel Rodriguez "Manolete", la pareja procrea a tres hijas, Teresa, Angela y Soledad y un varon que fue bautizado en la parroquia de San Miguel con el nombre de Manuel Laurentino.
El parentesco taurino es aun mayor, su tio abuelo, fue el celebre matador de toros Jose Rodriguez "Pepete", cornado y muerto por un miura en Madrid, ademas de unos de sus tios paternos fue Jose Rodriguez "Bebe Chico", tambien matador de toros.
Manuel Rodriguez Sanchez "Manolete" fue un hombre sencillo, de pocas palabras y pocas sonrisas, un hijo ejemplar, siempre preocupado por toda su familia, sobre todo por su señora madre, uno de sus gustos predilectos era la lectura, afecto a las obras literarias y poeticas, un hombre cristiano, creyente, educado en el calor de un hogar amoroso.
Con una familia inmersa en el medio taurino, con sangre torera en sus venas, "Manolete" irrumpe en los ruedos de la posguerra civil, con una personalidad quijotesca, con un paso arrollador, con un enorme sentido de la profesion, y una vocacion que raya en lo ritual, ahi sus faenas, su concepcion del toreo, su vida y su muerte.
Foto.- Linares, 28 de agosto de 1947 Matias Pratz, entrevista a Manuel Rodriguez "Manolete" poco antes de que el toro "Islero" hiriera mortalmete al maestro.
martes, 29 de septiembre de 2009
PLAZA DE TOROS "MONTERREY" ANTIGUA
La antigua plaza de toros "Monterrey" fue inagurada el 16 de febrero de 1908, con una corrida de "Malpaso" para los diestros, Rafael Gomez "El Gallo" y Enrique Vargas "Minuto".
Ubicada donde hoy es la calle Porfirio Diaz, casi con calle Ruperto Martinez, fue construida por el Ing. Alfredo Giles, tenia cupo para siete mil personas y un costo de sesenta mil pesos.
La vida taurina era intensa por la competencia con la plaza de toros "Santa Lucia" sin embargo los resultados economicos fueron desastrozos, por lo que las empresas decidieron fusionarse en la plaza de toros "Monterrey" en octubre de 1909.
Actuaron en esta plaza, Rafael Gomez "El Gallo", Juan Belmonte, Rodolfo Gaona, Luis Freg, Juan Silveti, Pepe Ortiz y muchos mas toreros de importancia.
Por aquellos años la actividad taurina tenia mucho arraigo en la ciudad actuaban muchos toreros amadores, las cronicas de antaño señalan actuaciones de Alfonso Zambrano, Abelardo Guerra, Remigio Gonzalez, Vicente Martinez, Carlos Fox etc. Monterrey contaba con una gran aficion, el Club "Lagartijo y Frascuelo" fundado por don Angel Lopez Zambrano y don Enrique Boesh, con mas de treinta socios y con un importante museo taurino.
Apasionantes hechos taurinos ocurrieron en aquella legendaria plaza, un 12 de octubre de 1927,en un festival aurino se lanza al ruedo un joven torerillo apodado "Golondrino" el espada en turno, Cipriano Briones le cede el dificil y aspero toro de "Guadalupe", logrando vibrane faena por lo que es paseado en hombros por las calles de Monterrey, nacia un idolo el joven era Lorenzo Garza.
Lamentablemente tambien se tiene señalada la cornada y muerte de el diestro español Jose Ojeda en un festejo que al paso de los años pareciera quedar en el olvido, asi como una cantidad innumerable de anecdotas, triunfos y tragedias que hacian vibrar a los regiomontanos cada tarde de toros.
La plaza de toros "Monterrey" fue demolida en 1929, dejando una epoca gloriosa para la historia de la ciudad. Ahi por la calle Porfrio Diaz frente al hospital San Vicente, aun puede notarse lo que serian los medios del ruedo, pues las casa fueron construidas tal vez sin saberlo, respetando la forma de la plaza, ahora formando el patio central de una tranquila y tipica vecindad.
Ubicada donde hoy es la calle Porfirio Diaz, casi con calle Ruperto Martinez, fue construida por el Ing. Alfredo Giles, tenia cupo para siete mil personas y un costo de sesenta mil pesos.
La vida taurina era intensa por la competencia con la plaza de toros "Santa Lucia" sin embargo los resultados economicos fueron desastrozos, por lo que las empresas decidieron fusionarse en la plaza de toros "Monterrey" en octubre de 1909.
Actuaron en esta plaza, Rafael Gomez "El Gallo", Juan Belmonte, Rodolfo Gaona, Luis Freg, Juan Silveti, Pepe Ortiz y muchos mas toreros de importancia.
Por aquellos años la actividad taurina tenia mucho arraigo en la ciudad actuaban muchos toreros amadores, las cronicas de antaño señalan actuaciones de Alfonso Zambrano, Abelardo Guerra, Remigio Gonzalez, Vicente Martinez, Carlos Fox etc. Monterrey contaba con una gran aficion, el Club "Lagartijo y Frascuelo" fundado por don Angel Lopez Zambrano y don Enrique Boesh, con mas de treinta socios y con un importante museo taurino.
Apasionantes hechos taurinos ocurrieron en aquella legendaria plaza, un 12 de octubre de 1927,en un festival aurino se lanza al ruedo un joven torerillo apodado "Golondrino" el espada en turno, Cipriano Briones le cede el dificil y aspero toro de "Guadalupe", logrando vibrane faena por lo que es paseado en hombros por las calles de Monterrey, nacia un idolo el joven era Lorenzo Garza.
Lamentablemente tambien se tiene señalada la cornada y muerte de el diestro español Jose Ojeda en un festejo que al paso de los años pareciera quedar en el olvido, asi como una cantidad innumerable de anecdotas, triunfos y tragedias que hacian vibrar a los regiomontanos cada tarde de toros.
La plaza de toros "Monterrey" fue demolida en 1929, dejando una epoca gloriosa para la historia de la ciudad. Ahi por la calle Porfrio Diaz frente al hospital San Vicente, aun puede notarse lo que serian los medios del ruedo, pues las casa fueron construidas tal vez sin saberlo, respetando la forma de la plaza, ahora formando el patio central de una tranquila y tipica vecindad.
viernes, 14 de agosto de 2009
PRESENTACION
MONTERREY TAURINO ES UN GRUPO CON UN CLARO AFAN DE ENALTECER LA FIESTA DE LOS TOROS. PRETENDIENDO DESEMBOCAR EN EL REFESCO CONSTANTE DE LAS MANIFESTACIONES EN LOS RUEDOS, ENTIENDASE EN TOREROS JOVENES QUE LOGREN EL SITIO QUE MERECEN, AYUDAR EN ALGO EN ESE CAMINO TAURINO DE LOS JOVENES QUE AUN SUEÑAN, EN MANIFESTAR SU CARACTER DELANTE DE UN TORO, QUE SUEÑAN EN ENFUNDAR UN TERNO DE LUCES Y ACARICIAR LA FORTUNA DE SER ALGUIEN Y VIVIR PARA ELLO.
EN LA FOTO- GAONA Y BELMONTE EN EL PATIO DE CUADRILLAS EN LA PLAZA EL TOREO, MEXICO 1913
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